Profesores vulnerables al COVID-19 inquietos porque deben ir a escuelas

Los temores y la incertidumbre ocupan las mentes de muchos maestros, sobre todo de los que tienen condiciones de salud que los convierten en vulnerables ante el Covid- 19.

“El pasado presidente Danilo Medina dijo que los profesores vulnerables también nos quedaríamos en la casa. Pero el Ministro de Educación, Roberto Fulcar, dio la orden de que viniéramos a las aulas, exponiéndonos a tomar transporte público, exponiendo a nuestras familias, a nuestros hijos”, afirmó una maestra de la Escuela Emma Balaguer, ubicada en Las Palmas de Herrera.

Le secundó su colega Concepción Vicente, que sufre de diabetes, presión baja y de espasmos musculares, que según ella adquirió el pasado año escolar al tener que trabajar con 14 sesiones escolares.

“El año pasado nos dijeron que no íbamos a entrar a las aulas pero con las nuevas autoridades eso cambió”, lamentó.

Vicente es maestra de ciencias sociales del tercero y sexto de secundaria.

Al encontrarse en una reunión, ella y otros docentes del nivel secundario de ese plantel, ubicado en Santo Domingo Oeste, expresaron que aunque tienen sus diagnósticos médicos “la nueva gestión dijo que eso no procedía”.

Yuberkis Quezada, es maestra de español del segundo ciclo de secundaria en la escuela Emma Balaguer. Con sus ojos llorosos explica que ella tiene un niño espacial, con síndrome de down, que tiene 15 años y necesita tener un adulto a su lado para poder recibir clases a distancia.

“Tengo que dejarlo con una sobrina de 14 años pero así él no podrá estudiar. Ayer no pudo estudiar”, expresó.

Su hijo estudia en el Centro de Educación Especial Catalina de San Agustín – CEECSA,, ubicado en Emgombe.

En tanto Ingrid Montero, coordinadora del segundo ciclo de secundaria de centro educativo Emma Balaguer, dijo que al disponer que los maestros den las clases desde las aulas las autoridades educativas no tomaron en cuenta a sus hijos.

Esa maestra tiene sus dos hijos de 10 y 6 años, que cursan el quinto y primer grado de primaria. Casi a las 7 de la noche, cuando llega del trabajo, tiene que darle las clases a sus hijos.

“El ministro (Roberto Fulcar) no tomó en cuenta a los hijos de los maestros porque una vez que nos tienen aquí en los centros trabajando, los hijos de nosotros, que están en las casas, las personas que los cuidan no trabajan con las clases con ellos”, argumentó.

Afirmó que además tampoco el Minerd tomó en cuenta que al tener que trasladarse en transporte público a las escuelas se exponen a contagiarse del coronavirus porque no todos tienen vehículos propios.

“Podemos llevarle el virus a la casa a los niños de nosotros”, dijo.

Indicó que como las aulas aún no tienen internet a los maestros de ese centro educativo les convendría impartir la docencia desde sus hogares y habilitar espacios apropiados para esa labor.

En esa escuela entregaron los cuadernillos de los dos ciclos de primaria y el primero de secundaria. Quedan pendientes como en la mayoría de los planteles, recibir los cuadernillos del segundo ciclo de secundaria.

La realidad de la ausencia de internet les da en la cara a los docentes. En la Escuela Emma Balaguer profesores del nivel primario se quejan porque en las aulas no tienen internet ni televisores, por lo que no pueden ver las clases que el Minerd transmite a través de diferentes canales de televisión, al mismo tiempo que lo harían los alumnos, padres y tutores desde sus hogares.

Al tener que comprar “paqueticos” para conectarse y comunicarse con los estudiantes, vía WhatsApp, se les dificulta garantizar el aprendizaje.

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