La arquitectura dominicana lleva el nombre de Guillermo González

Hablar del esplendor de la arquitectura moderna en República Dominicana es sinónimo del arquitecto Guillermo González Sánchez (1900-1970), considerado por muchos como el padre de la arquitectura moderna dominicana. Desde el 1988 se declara el día de su natalicio para celebrar el Día de la Arquitectura Dominicana, mediante el decreto 503-88 y este 3 de noviembre se conmemoraron ya 120 años de su nacimiento.

Por este motivo, la Sociedad de Arquitectos de la Republica Dominicana SARD, conmemora esta fecha con un ciclo de charlas que iniciarib con un homenaje a su legado el martes 3, con un conversatorio titulado “Celebremos a Guillermo González, a los 120 años de su natalicio”.

A si mismo durante todo el mes de noviembre se estarán presentando encuentros vía web con jóvenes y visionarios arquitectos dominicanos que están destacándose en diferentes áreas de la profesión; todos los eventos serán transmitidos por el canal de You tube de la SARD.

Su vida

Guillermo González nace en Santo Domingo de padre dominicano y madre cubana, siendo el hijo mayor creció en una familia con dos hermanos y cuatro hermanas. Gracias a la reputación en la sociedad dominicana que tenía y la procedencia de su origen, su padre pudo desempeñarse como cónsul haciendo que la familia viviera en varios países.

Se precisa el regreso de la familia González Sánchez al país en 1907, es en esta fecha que está documentada su entrada al colegio Santo Tomás de Aquino, del cual egresa entre 1917y 1918. A su corta edad tiene la oportunidad de trabajar en el departamento de Obras Públicas, en el momento en que el gobierno de los Estados Unidos ocupa militarmente el país.

En el año 1921 parte a New York a realizar sus estudios de arquitectura, en los años del 1922 y 1924 mientras realizaba estudios en la Universidad de Columbia trabajó en Dennison & Hirons-Archits, de New York City.

En 1927 entra a la Universidad de Yale, donde al finalizar la carrera ganó un premio que le permitió viajar a Europa en julio de 1930, junto a otros compañeros de promoción. Estando ahí hace contacto con su padre, quien se desempeñaba como cónsul en la ciudad de Málaga, lugar donde conoce a quien se convertiría en su esposa seis años más tarde y con quien regresaría al país para establecer su residencia. En su matrimonio conformó una familia con la señora Mercedes Fernández Canivell, procreando a su hijo Jorge y a su hija Blanca.

Al salir del país en 1921 dejó un gobierno invasor y a su regreso, transcurridos 15 años, llega a una nación donde está instaurada una dictadura, y que al mismo tiempo se están sentado las bases para lo que sería más tarde el inicio de la historia republicana en el país.

Sus obras más importantes

Al regresar a República Dominicana en el año 1936, desarrolló algunas de las obras paradigmáticas del estilo moderno. Construyó el parque infantil Ramfis (1937) y el Edificio Copello (1939).

En 1942, Guillermo González Sánchez construyó el Hotel Jaragua, considerado como una obra maestra de la arquitectura moderna del Caribe. Esta estructura fue demolida en 1985.

Trabajo en varias residencias y en la Facultad de Ciencias de la Salud (hoy Marion), y en el diseño urbano de la Universidad de Santo Domingo (hoy Universidad Autónoma de Santo Domingo). También diseñó el plan urbano de la Feria de la Paz y Confraternidad del Mundo Libre (1955), y la emblemática escalinata que conecta la ciudad amurallada con la avenida del puerto.

Guillermo González falleció el 13 de noviembre de 1970 en Santo Domingo y si bien no es el primer arquitecto dominicano, es sin dudas el más internacional y emblemático por sus intervenciones arquitectónicas en la ciudad.

El lenguaje de sus diseños nos transmite lo sublime y su gran sentido de modernidad plasmado en la arquitectura dominicana. Este sello particular, indeleble, es el que hace que hoy celebremos no solo su vida, si no también a los dominicanos y dominicanas que han decidido que la arquitectura sea su oficio y forma de vida.

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