Los espadachines se vieron las caras

A los que todavía fastidie la independencia de la Junta, la solución es fácil: tomar un concho en la avenida de su nombre, que si no lo lleva directamente, lo deja cerca.

La gente tiene que aprender a pasar la página, pues Shakira está al acecho y canta “¿Cómo se puede vivir con tanto veneno?”

Después de que se juramentó y posesionó el nuevo pleno del organismo los resabios, aunque se vistan de seda, resabios se quedan.

El acto de entrega y recibimiento del miércoles pasado fue de espadachines y los adultos mayores tienen que haberse recordado de Errol Flynn.

Castaños lamentó no haber aumentado los sueldos de los empleados y le dejó a Jáquez una granada sin espoleta, que si no es lo suficientemente ágil, le estalla en las manos.

Confiar en que el sucesor proceda según las disponibilidades presupuestarias, lo que podría hacer, pues deja una entidad saneada, sin deuda y con fondos en el banco.

¡Qué gancho, Papo!

Aunque debe reconocerse que Jáquez fue preparado y al emplazamiento de su antecesor respondió con populismo y se ganó la simpatía de las bases.

El alza de salario va, aunque entre las ganas de comer y el hambre no siempre media hartura.

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