Mejora modelo educativo depende de ‘doble vía’ entre maestros y el Minerd

Desde su aplicación en 2013, la inversión del 4% del producto interno bruto (PIB) ha incidido en el sistema educativo preuniversitario dominicano con mejoras salariales para los docentes, en la infraestructura escolar y en la formación magisterial.

No obstante, el presidente de Educa (Acción Empresarial por la Educación), Samuel Conde, considera que es necesario el examen del retorno de esta inversión, que promedian ha sido de US$20 mil millones (unos US$10 millones diarios), midiendo la calidad de la docencia y del aprendizaje, y crear una doble vía entre maestros y el Ministerio de Educación (Minerd) que aminore las aberraciones del sistema.

“Invertimos, gastamos, en procura de un aprendizaje, de que ese conocimiento pueda ser asimilado, procesado, que influya en la persona, en su forma de pensar, en su forma de actuar. Lo cual nos lleva a nuestro sistema de docencia, regido por un esquema sindicado, por unas condiciones muy aberrantes, muy aberrantes, que inciden en esa calidad”, precisa durante su participación en el Diálogo Libre.

Pone de ejemplo, a su juicio escandaloso, que los profesores pueden ausentarse de sus clases hasta un 30% del total de días del año electivo para asistir a asambleas convocadas por la Asociación Dominicana de Profesores (ADP). “Para nuestros niños pasar un día sin clases es un tema, por razones de su propio aprendizaje y la vigencia de lo aprendido, todo eso también incide en esa calidad. Entonces, ¿estamos haciendo toda esa inversión, pero en qué marco de referencia?”, cuestiona Conde.

Entiende que “el camino del cambio y la mejora ha sido un trayecto preponderantemente de una sola vía”, y es necesaria “una ruta de doble vía y un paralelismo. Hay que identificar y reconocer esas causas. O sea, qué está sucediendo. Y no es cargar el dardo a los maestros, a los docentes, pero hay cosas como las que acabo de mencionar que producen un relajamiento”.

En este escenario, Darwin Caraballo, director de Educa, apunta que aunque se suele limitar el tema docente a las mejoras salariales, esto necesariamente no se traduce en un incremento en la calidad de la enseñanza. “En 2004 el salario promedio de un maestro de educación básica estaba en el orden de 250 dólares y el de media de entre 270 a 280 dólares. En 2019 el de básica pasó a 1,000 dólares promedio y el de media casi 1,200 dólares. Es decir, casi 4 ó 5 veces más el ingreso se mejoró y eso no se tradujo en igual proporción a la mejora de los aprendizajes, sino más bien a una estabilidad rígida estructural en el aprendizaje de los estudiantes”.

Sin embargo, reconoce que esta realidad no solo se reduce a la variable docente-salario, ya que otros países con mejores condiciones salariales para sus maestros presentan una escenario similar. “Hay un problema del modelo educativo”. Explica que es “un modelo obsoleto, anacrónico, que no genera resultados en los aprendizajes de los estudiantes porque no toma en cuenta ni los intereses, ni las características de las nuevas generaciones”.

Y esta es una de las razones por la que ambos ejecutivos de Educa ven la actual crisis creada por pandemia del nuevo coronarias como una oportunidad de refundar el concepto de escuela.

“Ves a estos profesores, dominicanos todos en la clases a distancia (por televisión) con un desenvolvimiento extraordinario, de altísimo nivel, con un dominio del tema, muchos de ellos, sorprendente, con habilidades histriónicas, con herramientas didácticas para poder mantener el interés del estudiante y eso va a generar claramente un cambio”, pondera el director de Educa, Darwin Caraballo.

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